¿“To whom I was speaking” o “Who I was speaking to”?

Durante años se enseñó que no se debía terminar una frase en inglés con una preposición.
Frases como:

“That’s the person I was talking to.”

eran vistas como poco correctas o incluso erróneas, especialmente en el inglés formal o académico.
La versión aceptada era:

“That’s the person to whom I was talking.”

Esta estructura —más cercana al lenguaje jurídico o a la escritura formal— se consideraba la forma gramaticalmente adecuada. Colocar la preposición (to) antes del pronombre relativo (whom) era una manera de mostrar dominio del idioma y corrección estilística.

Pero el uso ha ido cambiando.

Hoy en día, terminar una frase con una preposición ya no se considera un error en la mayoría de contextos. De hecho, muchas de las construcciones que antes eran corregidas aparecen con naturalidad en conversaciones, artículos de prensa, correos de trabajo e incluso textos literarios contemporáneos.

Entonces, ¿qué opción es correcta?

Ambas.
La clave está en el tono, el canal y el contexto.

En este artículo veremos por qué surgió esta regla, cómo ha cambiado su aplicación en el uso actual de la lengua, y qué debes tener en cuenta para elegir la mejor opción según la situación.

¿Qué dice la gramática tradicional?

Durante siglos, terminar una frase con una preposición —como to, for, with, about, from— se consideró poco elegante o directamente incorrecto.
Esta norma se enseñaba de forma estricta en manuales de gramática, especialmente en el inglés académico o en la escritura formal.

Según la tradición, la frase correcta debía estructurarse así: “This is the person to whom I was speaking.”

Y no: “This is the person I was speaking to.”

En esta construcción, la preposición (to) aparece antes del pronombre relativo (whom), siguiendo el modelo del inglés clásico y del latín, donde las preposiciones nunca podían colocarse al final de la oración.

Esta forma se percibía como más cuidada, más lógica y más propia del inglés culto. Por eso se mantuvo durante tanto tiempo en libros de estilo, exámenes oficiales y entornos donde se valoraba la corrección formal.

El Oxford Style Guide lo resume bien: colocar la preposición antes del pronombre (to whom, for which, with whom) aporta un tono más formal y académico, aunque no es obligatorio.

Del mismo modo, el Cambridge Dictionary aclara que esta estructura no es la única posible. En su guía de uso sobre preposiciones señala que, aunque algunas personas siguen evitando terminar las frases con ellas, no se considera incorrecto hacerlo, sino simplemente menos formal.

“It is not wrong to end a clause with a preposition, but it can sound informal.”

Cambridge Dictionary – Prepositions at the end of clauses

En otras palabras: la norma tradicional no ha desaparecido, pero hoy es una cuestión de estilo, no de corrección.

 

¿Qué ocurre en el inglés actual?

Con el paso del tiempo, el inglés real —el que se habla y se escribe en contextos cotidianos— se fue alejando de esa rigidez formal.
Y, como ocurre con muchas otras reglas, el uso acabó imponiéndose sobre la norma.

Hoy en día, terminar una frase con una preposición no solo es común, sino que suele sonar más natural y más fluido que su versión formal.

Por ejemplo:

  • “This is the person I was speaking to.”
  • “That’s the topic I was thinking about.”
  • “Who are you going with?”

Todas son frases completamente aceptables, incluso en contextos profesionales, siempre que el tono general del texto sea natural y no excesivamente formal.

El propio Cambridge Dictionary lo refleja con claridad:

“In everyday English, we often put prepositions at the end of relative clauses and questions.”

(En el inglés cotidiano, solemos colocar las preposiciones al final de las oraciones de relativo y de las preguntas.)

Esto significa que ya no hablamos de un error, sino de una elección de registro.
Decir “To whom I was speaking” no está mal, pero suena distante, anticuado o demasiado elaborado para la mayoría de hablantes.
Decir “Who I was speaking to” es lo que diría prácticamente cualquier persona en una conversación natural, un email informal o incluso en la prensa moderna.

El inglés, como toda lengua viva, se mueve con el tiempo.
Y esta antigua “regla” es un buen ejemplo de cómo la práctica acaba moldeando la teoría.

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Durante mucho tiempo, terminar una frase con una preposición fue visto como un error y hoy esa percepción ha cambiado.

La norma tradicional que coloca la preposición antes del pronombre relativo o interrogativo sigue vigente, sí.
Pero su aplicación está cada vez más limitada a contextos formales: redacción académica, textos jurídicos, exámenes de gramática avanzada, o situaciones donde se valora un estilo especialmente cuidado.

En cambio, en el uso actual de la lengua, esa rigidez ha dado paso a una forma mucho más flexible, natural y cercana a la realidad del inglés cotidiano.

Hoy en día, terminar una oración con una preposición es:

  • Totalmente aceptado en el inglés hablado, incluso entre profesionales y personas con alto nivel.

  • Frecuente en registros escritos informales y neutros, como correos electrónicos, artículos divulgativos o mensajes de trabajo.

  • Una muestra de cómo el idioma evoluciona, adaptándose a la naturalidad, la agilidad del habla y la forma real en que las personas se comunican.

Entonces, ¿cuál deberías usar tú?

La respuesta no es única, ya que depende del contexto.

Si estás escribiendo un ensayo académico, o necesitas sonar especialmente formal, puede tener sentido seguir la estructura clásica:

“The colleague to whom I was referring…”

Pero si estás en una conversación, en un entorno laboral cotidiano, o simplemente quieres sonar más natural, no hay ningún problema en decir:

“The colleague I was referring to.”

No se trata de elegir entre una “forma buena” y una “forma mala”.
Se trata de entender cómo se percibe cada una, y tomar decisiones conscientes para comunicar con seguridad y precisión.

Dominar una lengua es también eso: aprender a moverse entre registros distintos, sin perder claridad ni naturalidad.

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