Cómo volver a estudiar inglés

¿Hace cuánto llevas queriendo retomar el inglés, pero al final nunca encuentras el momento perfecto para volver a empezar? Cuando llevamos un tiempo sin practicar, es normal sentir que el inglés se vuelve un reto complicado. La clave está en que, si tienes una ruta clara desde el principio, todo es mucho más fácil. Estos primeros 100 días pueden ser el empujón que necesitas para avanzar de verdad, y, lo mejor, sin quedarte a medias otra vez.

Tener un plan bien definido es lo que te permitirá ver progreso sin sentirte abrumado/a. Con una guía sencilla y realista, podrás integrar el inglés en tu rutina diaria sin que se sienta como una carga. Estos primeros 100 días están pensados para ayudarte a crear un hábito: construir la base de vocabulario, practicar un poco cada día y, poco a poco, hacer que el inglés sea algo natural en tu vida.

Saber qué hacer en cada etapa te permitirá mantener el rumbo y no perder la motivación, porque, cuando tienes una estructura clara, avanzas con más confianza y sabes exactamente qué estás logrando en cada paso. Este plan paso a paso te ayudará a retomar el inglés, integrarlo a tu día a día y, esta vez, hacerlo una realidad.

Aquí te dejo un plan práctico para estos primeros 100 días, con tips para organizarte y avanzar en cada etapa. ¡Vamos a por ello!

Días 1-30: Reconectar con el idioma y crear el hábito

Cuando decides retomar el inglés, es fácil caer en la tentación de repasar absolutamente todo de golpe. Pero la clave en estos primeros días es reconectar con el idioma de manera gradual y sin presión. Al volver poco a poco, sin abrumarte, te aseguras de que el aprendizaje se convierta en algo más estable y natural. Aquí tienes algunas estrategias para aprovechar este primer mes y asentar una base sólida.

1. Refuerza lo que ya sabes

A veces pensamos que, para avanzar en inglés, necesitamos aprender todo desde cero. No es así. Este primer mes es ideal para dedicarte a reforzar el vocabulario y las frases que ya conoces. Haz una lista de expresiones comunes y palabras útiles que recuerdes de tus estudios anteriores y practícalas hasta sentirte seguro/a con ellas de nuevo. Esto no solo ayuda a refrescar la memoria, sino que también te da un impulso de confianza: recordar que ya tienes una base y que no estás empezando desde cero.

Algunos tips para reforzar:

  • Revisa tu vocabulario básico: Saludos, presentaciones, frases de cortesía, etc.
  • Usa flashcards: Puedes repasar palabras y frases que ya conocías con tarjetas o apps de vocabulario. Esto te ayudará a visualizar de nuevo lo que solías saber.
  • Escribe frases cortas con las palabras que ya recuerdas, para que las estructuras gramaticales vuelvan a fluir con naturalidad.

2. Establece una rutina de inglés

Uno de los secretos para que no abandones es crear una pequeña rutina diaria. Dedicar unos 20 minutos al inglés en un horario que puedas cumplir cada día hace una gran diferencia. La idea no es solo “hacer deberes”, sino integrar el inglés en tu vida de forma constante y manejable. Encuentra un momento que funcione para ti, ya sea por la mañana, en el almuerzo o al final del día.

Algunas ideas para crear tu rutina:

  • Divide los 20 minutos en dos sesiones: por ejemplo, 10 minutos para repasar vocabulario y otros 10 minutos para escuchar o leer algo en inglés.
  • Mantén la constancia: La clave es que esos minutos se conviertan en un hábito. Al mantener la rutina diaria, el inglés se vuelve parte de tu día sin grandes esfuerzos.
  • Usa recordatorios: Puedes poner una alarma o una nota en tu agenda para no olvidar esos minutos dedicados al inglés cada día.

3. Escucha para reconectar

Escuchar el idioma es una de las mejores formas de volver a acostumbrarte al sonido y la cadencia del inglés. Empezar con algo ligero, como canciones, podcasts o series en inglés, te ayuda a reconectar sin presión. No te preocupes si al principio no entiendes cada palabra; el objetivo es que tu oído empiece a reconocer el ritmo del idioma y que recuerdes expresiones que ya conocías.

Algunas maneras de integrar el inglés de forma auditiva:

  • Canciones en inglés: Escuchar música que te guste en inglés y leer las letras te ayudará a familiarizarte con frases y expresiones comunes.
  • Podcasts o audiolibros: Elige contenido que te interese, aunque sea para escuchar de fondo. Esto te ayuda a mantener el oído “activo” y te expone al inglés de manera constante.
  • Series o películas con subtítulos en inglés: Intenta ver algunos episodios de series en inglés que ya conozcas, con subtítulos en inglés. Esto no solo te permitirá reconectar con expresiones conocidas, sino que también te da contexto visual, lo que hace que el proceso sea más ameno y divertido.

¿Por qué es importante este primer mes?

Este primer mes es crucial para volver a familiarizarte con el inglés de forma suave y natural. Al hacer esto, estás preparando tu mente y tu rutina para los próximos meses de práctica sin sentir que es una carga. Además, al retomar lo que ya sabes y añadir la exposición auditiva, estás creando una buena base de confianza. La idea es que, al final de estos primeros 30 días, el inglés ya forme parte de tu día a día y que tengas un hábito en el que apoyarte para seguir avanzando con más motivación.

Días 31-60: Reforzar y recuperar confianza

Después de haber reconectado con el inglés, es hora de dar un paso más y empezar a practicar activamente. Estos días son cruciales para ganar seguridad, y una de las formas más efectivas de lograrlo es incluir clases de inglés en tu rutina. Tomar clases con un buen profesor o en una academia te da la estructura que necesitas para avanzar, recibir feedback y consolidar lo que has aprendido de forma personalizada.

A continuación, algunas claves para que este segundo mes sea efectivo y puedas afianzar tu inglés:

1. Empieza a hablar en inglés

Hablar en inglés es la mejor manera de ir recuperando la fluidez, pero hacerlo por cuenta propia puede resultar difícil o poco motivador. Aquí es donde asistir a clases marca una gran diferencia: te da un espacio seguro para hablar en inglés con guía y soporte. Si puedes, busca clases donde el enfoque esté en la comunicación y en perder el miedo a equivocarte.

Algunas formas de integrar el “hablar en inglés” en tu rutina:

  • Habla en clase y fuera de ella: Aprovecha las clases para expresar ideas en inglés sin preocuparte por ser perfecto. Las correcciones de un profesor te ayudarán a ajustar detalles que tal vez no notarías al estudiar solo/a.
  • Practica en casa: Si no tienes una persona con quien practicar fuera de clase, intenta describir en inglés lo que estás haciendo o lo que planeas hacer durante el día. Esto te ayudará a convertir el inglés en un hábito mental.

2. Elige bien la academia para que el plan se adapte a ti

No todas las academias siguen el mismo enfoque, y este es un aspecto que influye mucho en tu progreso. Es crucial que elijas una academia que adapte el plan de estudios a tus necesidades y objetivos. Esto significa que los temas, el vocabulario y los ejercicios deberían enfocarse en lo que tú quieres o necesitas mejorar, ya sea inglés para el trabajo, para viajar, o simplemente para ganar fluidez en la conversación.

¿Por qué es importante una academia que se ajuste a ti?

  • Optimiza tu tiempo y esfuerzo: Cuando el plan de estudios está adaptado a lo que necesitas, avanzas más rápido y te mantienes motivado/a, ya que todo lo que aprendes es directamente útil para tus metas.
  • Enfoque personalizado: Las academias que ofrecen clases adaptadas suelen tener grupos más pequeños o clases individuales, lo que permite que el profesor esté más atento a tus avances y pueda ajustar el ritmo según tu progreso.
  • Te ayuda a mantenerte comprometido/a: Tener un plan hecho a medida te mantiene motivado/a porque sientes que el tiempo que inviertes realmente te está llevando hacia donde quieres. Esto reduce la probabilidad de abandonar y te ayuda a avanzar sin perder la motivación.

3. Practica con vocabulario útil para tus metas

El vocabulario práctico es clave para que tus clases y tu aprendizaje sean más efectivos. En este segundo mes, concentra tu esfuerzo en palabras y expresiones que se alineen con tus metas. Esto no solo hace que el aprendizaje sea más significativo, sino que también te ayudará a comunicarte de forma relevante y con más seguridad.

Algunas ideas para practicar vocabulario útil:

  • Pide a tu profesor que adapte el vocabulario: Al escoger una academia que se ajuste a ti, asegúrate de que el profesor trabaje vocabulario específico para tus objetivos (por ejemplo, inglés de negocios, inglés para viajes o inglés técnico).
  • Crea listas de vocabulario temático: Organiza tu vocabulario en listas temáticas que puedes repasar antes de cada clase. Esto te ayuda a consolidar las palabras que necesitas y a usarlas en situaciones reales.
  • Incorpora el vocabulario a tus tareas diarias: Al describir en inglés lo que haces o planeas, intenta usar el vocabulario que vas aprendiendo en clase. Cuanto más lo uses, más fácil será recordarlo.

4. Usa frases hechas para comunicarte sin traducciones

Memorizar frases comunes es una de las formas más efectivas de ganar confianza y fluidez sin depender de la traducción mental. Cuando tienes clases, el profesor puede ayudarte a encontrar y usar estas frases de forma más natural, dándote ejemplos y contextos que no obtendrías al estudiar por tu cuenta.

Algunas frases hechas para ganar soltura:

  • Usa frases para expresarte de manera automática: Expresiones como “I’m looking forward to…” (tengo ganas de…), “Could you help me with…?” (¿podrías ayudarme con…?) o “That sounds great” (eso suena genial) son súper prácticas para responder de manera natural y sin tener que pensar en cada palabra.
  • Integra frases en tus clases: Pídele a tu profesor que incluya ejercicios o situaciones donde puedas practicar estas frases. Así, el uso de las expresiones se convierte en un hábito, y es más fácil que te salgan de manera espontánea.

La importancia de este segundo mes

Este segundo mes es fundamental para recuperar la confianza y construir la base para una comunicación más fluida. Aprovechar las clases en una academia que se ajuste a ti y trabajar activamente en hablar, practicar vocabulario relevante y usar frases hechas te permitirá afianzar lo aprendido y ganar seguridad.

Con estos pasos, sentirás que el inglés vuelve a ser parte de tu vida, de una forma que es tanto práctica como significativa para tus metas.

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Días 61-90: Sube el nivel y avanza con consistencia

Llegados a este punto, el inglés debería ser ya una parte natural de tu rutina diaria. Has reconectado con el idioma, has retomado la confianza y la fluidez básicas, y ahora es momento de subir el nivel y consolidar todo lo que has aprendido hasta aquí. En esta etapa, el objetivo es profundizar en tus habilidades de comprensión y expresión, practicando de una manera que no se sienta como estudio formal, sino como una parte útil y gratificante de tu día.

1. Añade la lectura en inglés a tu día

La lectura es una herramienta poderosa para mejorar vocabulario, acostumbrarte a nuevas estructuras gramaticales y expandir tu comprensión del idioma. La clave es que elijas materiales que te resulten interesantes y accesibles, para que sea una actividad que disfrutes y te motive a seguir.

Algunas estrategias para integrar la lectura:

  • Busca artículos o noticias sobre temas que te interesen, como tecnología, cultura, viajes o salud. Puedes empezar con plataformas de noticias en inglés que ofrecen contenido de diversos niveles de dificultad.
  • Elige relatos cortos o libros accesibles. Si prefieres la literatura, busca cuentos o libros que no sean muy complejos, preferiblemente de géneros que te gusten. Al principio, puede ser útil leer libros que ya conozcas en español.
  • Crea un hábito de lectura breve. No es necesario leer un capítulo entero cada día; con dedicar 10-15 minutos a una lectura breve es suficiente para afianzar el hábito. Además, si encuentras palabras nuevas, intenta adivinar el significado por el contexto antes de buscar su definición.

2. Escribe en inglés cada día

La escritura es una herramienta perfecta para afianzar vocabulario, estructurar ideas y trabajar la gramática sin tener que seguir reglas específicas. No necesitas hacer grandes textos; con unas frases cada día, te bastará para acostumbrarte a expresar tus pensamientos en inglés y ver cómo evolucionan tus habilidades escritas.

Formas sencillas de integrar la escritura en tu día:

  • Escribe sobre tu día: Haz una especie de mini diario donde cuentes lo que has hecho o cómo te sientes. Esto te permite usar vocabulario cotidiano y trabajar con estructuras de frases básicas y útiles.
  • Crea listas en inglés: Desde listas de tareas hasta ideas para el fin de semana o metas a corto plazo, hacer estas anotaciones en inglés ayuda a que el idioma forme parte de tu vida práctica.
  • Reflexiona o comenta sobre lo que has leído: Si leíste un artículo o un cuento en inglés, intenta escribir un breve comentario o resumen de lo que te ha parecido. Esto te permitirá repasar vocabulario y usar frases que acabas de aprender en un contexto natural.

3. Conversa con otras personas

Este es el momento de llevar el inglés al siguiente nivel a través de la conversación. Hablar con otras personas te permite poner en práctica lo aprendido, ganar soltura y mejorar la fluidez en un ambiente real. Además, la conversación es el medio perfecto para recibir retroalimentación en tiempo real, lo cual es esencial para detectar y corregir errores en el momento.

Formas de incorporar la conversación en tu rutina:

  • Únete a un grupo de conversación: Existen grupos online y presenciales donde personas que están aprendiendo inglés se reúnen para hablar sobre distintos temas. Estos grupos suelen ser ambientes relajados, donde puedes ganar confianza y mejorar sin miedo a equivocarte.
  • Encuentra un compañero/a de práctica: Si tienes algún amigo o conocido que también está aprendiendo inglés, pueden hacer un acuerdo para practicar juntos. Pueden escoger temas de conversación, hacer preguntas y compartir ideas en inglés.
  • Habla en clase y fuera de ella: Si estás tomando clases, asegúrate de aprovechar ese tiempo para participar lo más posible. Además, intenta integrar el inglés en pequeñas interacciones cotidianas: escribir mensajes, responder en inglés en redes sociales o incluso intentar pequeñas conversaciones si tienes la oportunidad.

¿Por qué es importante este tercer mes?

Este tercer mes es clave para pasar de un aprendizaje pasivo a un uso activo del inglés. La lectura, la escritura y las conversaciones te ayudan a consolidar lo aprendido de una manera mucho más práctica y profunda, ya que estás aplicando el idioma en actividades reales. Estos 30 días son cruciales para que todo lo que has aprendido en las etapas anteriores se convierta en una habilidad que puedas usar con seguridad.

Además, al final de estos 90 días tendrás una base mucho más sólida y una mayor seguridad en ti mismo/a. Habrás creado el hábito de practicar cada día, habrás expandido tu vocabulario y habrás mejorado tu comprensión y expresión en inglés.

Días 91-100: Evalúa tu progreso y define el próximo paso

¡Enhorabuena! 🎉 Has completado tus primeros 100 días de regreso al inglés. Este es un momento importante para hacer una pausa, revisar todo lo que has logrado y establecer tu próximo objetivo. Estos días de evaluación son clave para mantener la motivación y asegurarte de que sigues avanzando con un plan claro y estructurado.

A continuación, te dejo algunas recomendaciones para aprovechar al máximo esta fase de revisión y planificación:

1. Repasa tus logros

Es fácil subestimar todo lo que se avanza en tres meses, por eso es útil tomarte un momento para hacer una lista de todo lo que has aprendido y recuperado en estos 100 días. Reconocer tus logros no solo es una gran motivación, sino que también te da una imagen clara de tu progreso y de las habilidades que has ido desarrollando.

Aquí tienes algunos puntos para evaluar tus logros:

  • Vocabulario: Haz un repaso de las palabras y frases nuevas que has aprendido. Tal vez algunas te resultaban difíciles al inicio y ahora ya forman parte de tu repertorio.
  • Habilidades de escucha y comprensión: Evalúa cómo te sientes al escuchar inglés en comparación con el comienzo. ¿Comprendes más cuando ves una serie o escuchas una canción? Si sientes que has ganado soltura, es señal de que tu oído se está adaptando al idioma.
  • Confianza al hablar: Reflexiona sobre tus progresos al hablar en inglés. ¿Sientes que has ganado confianza? Quizás al principio te costaba mucho mantener una conversación y ahora te expresas con mayor naturalidad, sin miedo a cometer errores.

Este repaso no solo es una manera de ver tu avance, sino que también te permite notar cómo el inglés ha ido integrándose poco a poco en tu vida.

2. Detecta áreas a mejorar

Aunque hayas logrado avances significativos, es normal que aún queden aspectos en los que puedas seguir mejorando. Identificar estas áreas es fundamental para planificar los próximos pasos y enfocarte en aspectos específicos que te ayudarán a avanzar.

Para hacer un buen diagnóstico de las áreas a mejorar, pregúntate lo siguiente:

  • ¿Dónde encuentras más dificultad? Por ejemplo, puede que te sientas más cómodo/a leyendo que hablando, o que la pronunciación aún te cueste en ciertas palabras o sonidos. Anota estas dificultades para tenerlas en cuenta en tu plan futuro.
  • ¿Qué te gustaría perfeccionar? Tal vez has mejorado en la comprensión general, pero aún te gustaría perfeccionar la gramática o profundizar en el vocabulario de un área específica, como el inglés profesional o el inglés para viajes.
  • ¿Hay algún aspecto técnico que quieras afinar? La pronunciación, la fluidez al hablar o el uso correcto de tiempos verbales son áreas en las que todos necesitamos seguir practicando. Apunta los detalles específicos que te gustaría trabajar más a fondo.

Definir estas áreas de mejora te ayudará a crear un enfoque claro para los próximos meses, evitando dispersarte y manteniendo un rumbo en el aprendizaje.

3. Fija una nueva meta

Después de evaluar tus logros y definir tus áreas de mejora, es hora de establecer una meta concreta y alcanzable para los siguientes tres meses. Tener una nueva meta clara no solo te ayuda a mantener la motivación, sino que te da una dirección concreta para seguir avanzando de forma organizada.

Algunas ideas para establecer tu próxima meta:

  • Lectura en inglés: Si sientes que tienes una buena base de vocabulario, podrías proponerte leer un libro corto o de nivel intermedio en inglés, o bien artículos y reportajes sobre temas que te interesen. La lectura es una excelente forma de enriquecer tu vocabulario y familiarizarte con estructuras complejas.
  • Ver series o películas sin subtítulos: Otra buena meta puede ser ver una serie o película sin subtítulos o con subtítulos en inglés. Esto te ayudará a acostumbrarte al ritmo natural del idioma y a mejorar tu comprensión auditiva.
  • Mantener conversaciones fluidas: Si te gustaría mejorar en la expresión oral, podrías fijarte la meta de mantener una conversación fluida en inglés sobre temas cotidianos o relacionados con tu trabajo. Puedes buscar un compañero/a de práctica o un grupo de conversación para trabajar esta meta.

Recuerda que lo importante es que esta meta sea realista y acorde a tu nivel actual. Al plantearte un objetivo alcanzable, te aseguras de avanzar sin sentirte abrumado/a y con la satisfacción de ver resultados concretos al cabo de unos meses.

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Estos primeros 100 días han sido el comienzo de una gran inversión en ti mismo/a. Has reconectado con el inglés, recuperado confianza, ganado fluidez y creado una rutina que te permite avanzar paso a paso. Con cada esfuerzo y práctica diaria, el inglés se está convirtiendo en una parte natural de tu vida.

Recuerda que el aprendizaje de un idioma es un viaje continuo, y cada pequeña meta que te propongas será un nuevo paso hacia la soltura y seguridad que buscas. Aprovecha todo lo que has aprendido y sigue adelante con tus nuevos objetivos. Lo más importante es mantener la constancia y disfrutar el proceso; cada día es una oportunidad para acercarte a tus metas.

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